Las lesiones por accidentes de tránsito son la primera causa de muerte y secuelas graves en niños y jóvenes

Las lesiones por accidentes de tránsito son la primera causa de muerte y secuelas graves en niños y jóvenes

«El principal motivo que contribuye a que los niños se lesionen o sean víctimas fatales es que son trasladados en vehículos de manera insegura», afirma la Sociedad Argentina de Pediatría. En nuestro país, el 6% de las muertes por siniestros viales corresponde a menores de 14 años.

Las lesiones por accidentes de tránsito constituyen la primera causa de muerte y de secuelas graves en niños y jóvenes, advirtió este lunes la Sociedad Argentina de Pediatría, que llamó a utilizar todas las medidas de seguridad para trasladarse en vehículos.

«El principal motivo que contribuye a que los niños se lesionen o sean víctimas fatales en los accidentes de tránsito es que son trasladados de manera insegura en automóviles o motocicletas», aseguraron en un comunicado desde la SAP ante la gran cantidad de siniestros viales que afectan a niños y adolescentes.

Las lesiones por accidentes de tránsito constituyen la primera causa de muerte y secuelas graves en niños y jóvenes, y al menos un tercio de estos niños viajaba en automóviles, informó la SAP.

«Todo niño cuya estatura no supere el metro y medio de altura, debe usar un sistema de retención infantil (SRI)”

 

Según estadísticas preliminares del Instituto de Seguridad y Educación Vial, en 2019 el 39,3% de las muertes se dio en la franja etaria de entre 16 y 30 años, y el 43,5% de los siniestros correspondió a conductores de entre 17 y 30 años.

En la Argentina alrededor del 6% de las víctimas fatales por siniestros viales -que rondan los 6 mil al año a nivel nacional- corresponden a niños menores de 14 años.

«Todo niño cuya estatura no supere el metro y medio de altura, debe usar un sistema de retención infantil (SRI). En la Argentina, según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, -en promedio en todo el territorio nacional- sólo el 50% de los niños menores de 4 años utiliza el SRI», afirmó Lucas Navarro, miembro del Comité de Prevención de Lesiones de la SAP.

Según informaron, los SRI (Sistema de Retención Infantil), también conocidos como «sillitas» o «huevitos», son de uso obligatorio y ofrecen un elevado nivel de protección en la prevención de las muertes por tránsito, ya que reducen las defunciones de lactantes un 71% y las de niños pequeños un 54%.

Con relación al traslado inseguro de niños en motocicletas, desde la SAP alertaron que intervienen la baja percepción de los riesgos asociados a estos modos de traslado y algunos sesgos cognitivos como la omnipotencia y el exceso de confianza de los padres.

 

 

«Hay una creencia de los padres en sus propias habilidades para mitigar los riesgos a través de mecanismos poco seguros como, por ejemplo, llevarlos adelante en la posición del conductor. Se ve una permisividad paterna o materna, ya que a los niños les gusta viajar en la moto y les dan el gusto, y la ausencia percibida de controles en la materia», aseguró Osvaldo Aymo, pediatra de la SAP.

Con respecto a los adolescentes y jóvenes, éstos son más propensos a presentar comportamientos riesgosos en el tránsito que en otras franjas de edad por su inmadurez física y emocional, alertaron.

 

Melisa Giovanini, pediatra del Comité de Prevenciones de la Sociedad Argentina de Pediatría, opinó que «en general, los jóvenes se encuentran particularmente dispuestos a asumir naturalmente más riesgos que el resto de la población, quizás sin siquiera ser conscientes de ello».

«En este contexto, las sustancias psicoactivas -entre las que se destaca el alcohol por su elevada prevalencia en la población- constituyen un medio que potencia los resultados negativos de esas conductas riesgosas», aseveró.

Los jóvenes se encuentran particularmente dispuestos a asumir naturalmente más riesgos que el resto de la población”

También mencionó «la utilización del celular» como «un objeto distractor que interfiere en la atención en el tránsito, y el uso de auriculares», que «disminuye la percepción de cualquier señal sonora y contribuye a la desconcentración». Fuente: Telam